La UNESCO ha decidido este martes, declarar al Flamenco como patrimonio inmaterial de la Humanidad, junto a la Dieta Mediterránea, el canto de la Sibila Mallorquina y los Castells catalanes.
El flamenco es un arte muy antiguo y tiene influencias muy diversas debido al gran número de culturas que se han asentado en nuestra Andalucía. De los cartagineses a los romanos, de los fenicios a los judíos, de los árabes a los griegos y, como no, el pueblo gitano. El cante gitano tenía como característica que se acompañaba de forma sobria y muchas veces ni siquiera eso, sino que se cantaba a capella o como se dice en el argot flamenco “a palo seco“.
Hay diversas teorías sobre el origen de cada uno de los palos del flamenco, por ejemplo, se dice que los fandangos, las saetas y las seguirillas tienen su origen en la liturgia semita y la granaina y la zambra origen árabe. Las primeras manifestaciones del baile, las encontramos en las referencias de Marcial y Juvenal sobre las Puellae Gaditanae, jóvenes de la actual Cádiz. Estas bailarinas iban con castañuelas y la posición de sus pies y de sus brazos era similar a las del flamenco actual, además de ir acompañadas de músicos.
La Edad de Oro del Flamenco se desarrolló a finales del siglo XIX y comienzos del XX donde afloran los cafés de cante y baile, donde el flamenco desarrolló todas sus facetas: instrumental, cante y baile. En estos cafés comenzó Pastora Pavón Cruz, la Niña de los Peines, Tomás el Papelista, Gayarrito, etc.
Desde esta etapa del flamenco, su desarrollo y evolución ha sido espectacular y ha habido y hay artistas que quedarán por siempre en nuestra retina y oídos: Cantaores y cantaoras como Antonio Mairena, El Lebrijano, La Paquera de Jérez, Perlita de Huelva, Camarón, Diego El Cigala, Estrella Morente, Pitingo; Guitarristas como Paco de Lucía, Manuel Cano, Victor Monge Serranito, Tomatito, Manolo Sanlucar, Pepe Habichuela… Y el balie, Antonio Gades, Carmen Amaya, Cristina Hoyos, Pastora Imperio, Joaquín Cortés, Sara Baras… Y tantos y tantos que están en nuestra memoria.
El flamenco es una original y única forma de expresión del pueblo andaluz que ha superado las fronteras de nuestra tierra para convertirse en universal. Es un arte rico en influencias y que ha llegado a nuestros días a través de la transmisión oral, fundamentalmente.
El flamenco es una forma de vivir, una forma de pensar, una forma de actuar… es el sentir de todo un pueblo y desde ahora, es patrimonio de toda la humanidad, que sabrá apreciar lo que, desde hace tanto tiempo, hacemos en España y sobre todo, en Andalucía.
Alberto Fernández.
El flamenco es un arte muy antiguo y tiene influencias muy diversas debido al gran número de culturas que se han asentado en nuestra Andalucía. De los cartagineses a los romanos, de los fenicios a los judíos, de los árabes a los griegos y, como no, el pueblo gitano. El cante gitano tenía como característica que se acompañaba de forma sobria y muchas veces ni siquiera eso, sino que se cantaba a capella o como se dice en el argot flamenco “a palo seco“.
Hay diversas teorías sobre el origen de cada uno de los palos del flamenco, por ejemplo, se dice que los fandangos, las saetas y las seguirillas tienen su origen en la liturgia semita y la granaina y la zambra origen árabe. Las primeras manifestaciones del baile, las encontramos en las referencias de Marcial y Juvenal sobre las Puellae Gaditanae, jóvenes de la actual Cádiz. Estas bailarinas iban con castañuelas y la posición de sus pies y de sus brazos era similar a las del flamenco actual, además de ir acompañadas de músicos.
La Edad de Oro del Flamenco se desarrolló a finales del siglo XIX y comienzos del XX donde afloran los cafés de cante y baile, donde el flamenco desarrolló todas sus facetas: instrumental, cante y baile. En estos cafés comenzó Pastora Pavón Cruz, la Niña de los Peines, Tomás el Papelista, Gayarrito, etc.
Desde esta etapa del flamenco, su desarrollo y evolución ha sido espectacular y ha habido y hay artistas que quedarán por siempre en nuestra retina y oídos: Cantaores y cantaoras como Antonio Mairena, El Lebrijano, La Paquera de Jérez, Perlita de Huelva, Camarón, Diego El Cigala, Estrella Morente, Pitingo; Guitarristas como Paco de Lucía, Manuel Cano, Victor Monge Serranito, Tomatito, Manolo Sanlucar, Pepe Habichuela… Y el balie, Antonio Gades, Carmen Amaya, Cristina Hoyos, Pastora Imperio, Joaquín Cortés, Sara Baras… Y tantos y tantos que están en nuestra memoria.
El flamenco es una original y única forma de expresión del pueblo andaluz que ha superado las fronteras de nuestra tierra para convertirse en universal. Es un arte rico en influencias y que ha llegado a nuestros días a través de la transmisión oral, fundamentalmente.
El flamenco es una forma de vivir, una forma de pensar, una forma de actuar… es el sentir de todo un pueblo y desde ahora, es patrimonio de toda la humanidad, que sabrá apreciar lo que, desde hace tanto tiempo, hacemos en España y sobre todo, en Andalucía.
Alberto Fernández.